La alergia alimentaria en el colegio

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Ha comenzado un nuevo curso escolar y, junto a las medidas anti-covid, otros niños y padres deben implementar las medidas de evitación porque su hijo-a ha sido diagnosticado-a de una alergia alimentaria.

2021 10 13 La alergia alimentaria en el colegio

Según Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (Seicap), se estima que hasta el 18 por ciento de las reacciones alimentarias suceden en el entorno escolar. Al principio parecerá que nuestros hijos estarán en riesgo vital cada vez que se alejen de nosotros para hacer vida social: ir al colegio, fiestas de cumpleaños, excusiones, etc. Por ello, siempre aconsejamos que pregunten a su alergólogo hasta que le agotemos. Pregunten, consulten, verbalicen todas sus dudas.

Esto se extiende también a los niños. A partir de los 4 años, los niños deben ser tenidos en cuenta en la consulta del alergólogo. Con lenguajes y técnicas adaptadas a cada edad, hay que explicarles su alergia, su tratamiento y las actitudes a tomar en caso de una urgencia.

Las asociaciones de pacientes y padres de pacientes alérgicos son una gran ayuda en estos casos. Organizan charlas en los colegios, talleres prácticos para padres, madres, cuidadores, para los propios pacientes y sus compañeros de clase.

En muchas comunidades autónomas existen planes específicos de abordaje de la alergia alimentaria en el colegio. La clave fundamental siempre es la información y la educación. Ante lo desconocido, la primera respuesta suele ser el rechazo y el miedo. Debemos informar todos los colectivos implicados al colegio y a profesores: médicos, padres y madres. También se pide una actitud proactiva en los centros escolares, organizando charlas para formar al profesorado y monitores de comedor etc.

Existen dos claves principales en cuanto a la evitación de los alimentos en los niños alérgicos en los centros educativos. Una es la información clara y detallada de lo que se debe evitar para no incurrir en errores o malentendidos que pueden resultar fatales (como confundir intolerancia a la lactosa con alergia a la leche, la ingestión de alimentos proporcionada por otros alumnos, el desconocimiento de las “alergias cruzadas”, etc) y la otra, disponer de la adrenalina. No debemos tener ningún miedo a la hora de aprender a manejar los autoinyectores de adrenalina. Salvan vidas como los cinturones de seguridad.

Fundamental, también, no incluir actividades en el colegio que impliquen manipulación de alimentos de posible riesgo de alergia, como los frutos secos, las frutas, etc, porque un porcentaje amplio de niños puede iniciar su alergia alimentaria en el colegio.

Un aspecto a cuidar en los niños alérgicos es el psicológico. En muchos centros educativos suelen comer en mesas apartadas. Dado el aumento de la frecuencia de la alergia alimentaria en niños, es deseable no incurrir en esta segregación que les puede hacer sentir “raros” o con una “discapacidad” frente a sus compañeros. No por juntar niños con diferentes alergias alimentarias estamos más seguros de no cometer errores.

Sería deseable disponer de un protocolo médico para los niños alérgicos supervisado por la enfermería escolar donde se registren sus alergias, sus enfermedades asociadas, como rinitis o asma, sus tratamientos, etc.

Esperamos haber sido de ayuda si su hijo-a ha sido diagnosticado recientemente de alergia alimentaria.

Enlaces interesantes:

www.aepnaa.org

https://www.comunidad.madrid/servicios/salud/alergias-e-intolerancias-alimentarias

https://www.comunidad.madrid/sites/default/files/doc/educacion/p1206_guia_comedores_escolares_programa_perseo.pdf

https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/prevPromocion/promocion/saludJovenes/docs/Alergia_Alimentos_latex.pdf


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